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Gregorio Luperón: Eugenio el Médico

Nacido un 8 de Septiembre, en San Felipe de Puerto Plata, República Dominicana. De madre inglesa la cual emigra a República Dominicana, siendo ella dueña de un colmadito (ventorrillo) da a luz a un varón en el año de 1839, al cual inculcándole los valores del trabajo arduo, siendo él un vendutero callejero, que bandeja en mano, vendía PIÑONATE, con sólo 14 años, para ayudar al sostenimiento del hogar.  Hablaba el idioma inglés, ya que era el que se hablaba en la casa, y en conjunto con el idioma español su horizonte tenía mayor distancia. Mancebo de carácter fuerte, férreo, indomable y decidido en sus acciones y convicciones, con alto concepto del deber, y el trabajo como hombre de bien. Dichas dotes de responsabilidad y don de mando, hicieron que fuera admirado por muchos del pueblo que lo vio nacer, y uno de esos admiradores de sus virtudes fue el acaudalado comerciante y maderero, señor Pedro Eduardo Dubocq establecido en la región, el cual lo contrata para que le dirija las labores de corte de madera que tenía en Jamao, realizando dicha encomienda a plena cabalidad, aprovechando de igual manera la facilidad de acceso a la biblioteca del señor Dubocq, (que tenía en la casa del campo) para su enriquecimiento intelectual, siendo parte de su educación autodidacta. Gregorio Luperón, considerado uno de los más puros y valientes dominicanos de la guerra restauradora, mostrando con ejemplo de entrega real, con sinceros y excelsos ideales patrios siendo los más valerosos de la historia dominicana. Teniendo apenas veintidós años de edad se produce la funesta anexión, Gregorio, siente el estado de cosas, como una daga en su pecho viendo el suelo dominicano mancillado, y con extrema decisión decide castigar a los traidores dominicanos que se atreven en su presencia a menospreciar su nacionalidad. Pedro Santana, líder de la facción de los terratenientes y hateros, quien había sido militar y primer presidente de la República, produce la llamada Anexión a España (1861-1865), con lo cual logró que la monarquía española le concediera el título de Marqués de Las Carreras. Luperón forma parte del grupo de dominicanos que se rebelan contra este hecho. A tanto llegó su indignación y coraje, que montado en cólera, le propina una paliza a uno de estos malos dominicanos, anexionistas, tras la paliza fue arrestado y conducido a la cárcel, de la cual se escapó, llegando a Haití buscando refugio desde donde se trasladó a los Estados Unidos de América, regresando clandestinamente a República Dominicana, por Monte Cristi, siendo partícipe en el levantamiento de Sabaneta en 1863, lugar en que se presentó con el nombre de Eugenio de los Santos dedicándose a las actividades de curandero. Todos le conocieron como Eugenio el Médico.Tras la derrota de la insurrección, se interna en las montañas desde donde busca refugio en la Vega, clandestinamente fomenta la rebelión. Después del Grito de Capotillo, se unió al sitio, de Santiago donde se le dio el comando de un cantón y poco después elevado al rango de General. Hombre de una valía y valor extraordinario, como fue calificado por todos los que lo conocían y aún los que por sólo relatos sabían de su existencia, por su valor extraordinario descolló, y se distinguió entre sus compañeros, por su patriotismo a toda prueba y destreza en el combate.  Fue designado jefe superior de operaciones en la provincia de Santo Domingo por el Gobierno de Santiago. Cabe destacar que sus tácticas de guerra, dieron connotados frutos contra el bien organizado y disciplinado ejército español que con superioridad en hombres pertrechos y armamentos fue-ron desgastados por las guerras de guerrillas, desarrolladas contra el poderoso opresor español. Por los totales desacuerdos con sus superiores, en el modo de conducción de la guerra, fue relevado del mando, regresando así a Santiago aceptando el cargo de Vicepresidente de la junta Gubernativa.  Fue presidente provisional de República Dominicana entre 1879 y 1880. Enfermo en la isla de Saint Thomas, fue buscado por Uli-ses Heureaux, para morir en su pueblo natal el 21 de Mayo de 1897.

 

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